De acuerdo con sus declaraciones en la cumbre Bloomberg Tech del 4 de junio, la presidenta de Anthropic, Daniela Amodei, reveló que el registro para su IPO apunta a un propósito distinto al de las salidas tradicionales en etapas tardías. La empresa busca impulsar unas demandas de capital extremas para el desarrollo de IA de frontera, que se enfrenta a una doble brecha de financiación: unos enormes costos de entrenamiento inicial y unos gastos de inferencia cada vez mayores a medida que crece la escala de usuarios.
Amodei afirmó que solo unas pocas “empresas de IA centrales” terminarán liderando la investigación de frontera, y que sus necesidades de capital superan lo que puede aportar el capital de riesgo. Únicamente los mercados públicos profundos y líquidos pueden sostener esta escala de consumo. La estrategia de “activos ligeros” de Anthropic —alquilar capacidad de cómputo externa en lugar de construir centros de datos— sitúa a la empresa para desplegar de forma flexible las reservas de efectivo recaudadas mediante la IPO.