El analista de mercado Serenity, a 24 de junio, señala que Amazon emerge como el objetivo de inversión en supercomputación más convincente debido a su capacidad para convertir el gasto de capital en IA en reducción de costes interna. Con aproximadamente 1,57 millones de empleados, Amazon puede desplegar modelos de lenguaje para automatización de la fuerza laboral, optimización de entregas con vehículos autónomos y robótica en almacenes, mientras al mismo tiempo amplía la capacidad de cómputo de AWS mediante chips Trainium propios y posibles ventas de chips externas.
Google ocupa el segundo lugar con una defensa de «barrera» en la búsqueda y el crecimiento de Google Cloud que respalda sus inversiones en IA, mientras que Microsoft y Meta enfrentan justificaciones de gasto de capital poco claras. Sin embargo, persisten las preocupaciones de que empresas de semiconductores como Nvidia, en lugar de los propios hiperescaladores, sean los principales beneficiarios de los ciclos actuales de capex en IA, con márgenes de los operadores de supercomputación sujetos a una compresión sostenida. Si los hiperescaladores pierden el impulso del gasto o las empresas de modelos aguas abajo no logran cumplir las expectativas de ingresos, el marco de valoración actual construido sobre narrativas de capex en IA corre el riesgo de una rápida reprecificación.