Gate News informa que, el 19 de marzo, el analista de HSBC Fred Neumann afirmó que el camino que sigue el Banco de Japón se está estrechando. El aumento de los costos energéticos y la debilidad del yen, que generan presiones inflacionarias, apuntan a la necesidad de ajustar la política monetaria de manera rápida y decisiva. Al mismo tiempo, en un contexto de perspectivas comerciales globales sombrías y consumo interno deprimido, el crecimiento económico enfrenta presiones. El gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo, podría estar buscando mantener flexibilidad en las decisiones de política futura, enfatizando simultáneamente los riesgos a la baja y al alza en crecimiento e inflación. Al igual que otros bancos centrales en la región, los responsables de la política monetaria desean ganar tiempo, observando la evolución del conflicto en Oriente Medio en las próximas semanas y su impacto en los mercados energéticos y financieros globales. Existe la posibilidad de que el Banco de Japón suba las tasas en abril, pero, por precaución, es más probable que espere hasta finales del verano, cuando la situación sea más clara, para tomar medidas de ajuste.