Las empresas de criptomonedas están promoviendo activamente la integración de las stablecoins en los pagos cotidianos, afirmando que son dinero digital más rápido y barato. La histórica Ley de Genios (Genius Act), aprobada durante la administración de Trump, estableció un marco regulatorio federal para las stablecoins, impulsando significativamente este esfuerzo. Sin embargo, los bancos de Wall Street se oponen, especialmente por la “laguna de intereses” que permite a exchanges como Coinbase pagar intereses a los titulares de stablecoins. Los bancos advierten que esto podría provocar una fuga masiva de depósitos, estimada entre 65 mil millones y 6.6 billones de dólares, y podría dar lugar a un sistema financiero paralelo con menos regulación, debilitando a la banca tradicional. Con la inminente aprobación de la Ley de Claridad (Clarity Act), ambas partes continúan realizando intensas campañas de cabildeo en Washington, con las empresas de criptomonedas recibiendo un amplio apoyo político, incluido el del expresidente Trump.