Después de que la coalición de EE. UU. e Israel atacara las instalaciones petroleras en el Golfo Pérsico, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (NDRC) emitió una instrucción verbal a las cinco principales empresas petroleras, exigiendo la suspensión inmediata de las exportaciones de gasolina y diésel. Bloomberg considera que la lógica directa de esta medida es garantizar el suministro interno, pero el 57% del petróleo crudo transportado por mar depende de una brecha estructural en Oriente Medio, una problemática que no puede resolverse con una simple orden administrativa.
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La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (NDRC) emitió una instrucción verbal a China National Petroleum Corporation (CNPC), Sinopec, CNOOC, Sinochem Group y Zhejiang Petrochemical, exigiendo la suspensión inmediata de las exportaciones de diésel y gasolina al extranjero. Fuentes familiarizadas con el asunto dijeron a Bloomberg que la orden ya había sido transmitida a las cinco empresas, solicitando el anonimato.
Las excepciones incluyen dos categorías: los combustibles de aviación y marítimos almacenados en depósitos aduaneros, y el suministro normal a Hong Kong y Macao. Para el resto de los productos refinados, se exige la suspensión inmediata de las exportaciones según la orden verbal.
El ataque de la coalición EE. UU. e Israel en el fin de semana pasado en instalaciones petroleras del Golfo Pérsico amplió el alcance del conflicto, afectando directamente las rutas de transporte de petróleo crudo. Según datos de la firma de análisis de transporte marítimo Kpler, Oriente Medio representa el 57% de las importaciones marítimas de petróleo crudo de China.
Tras el ataque, al menos 21 buques petroleros súper grandes (VLCC) se vieron obligados a detenerse o desviarse, y algunos aún no han recuperado sus rutas habituales. Japón, India e Indonesia también están reduciendo sus compras de petróleo del Medio Oriente, y la interrupción en la cadena de suministro no afecta solo a China.
La primera es la efectividad de esta orden. Se trata de una instrucción verbal, no de un documento oficial por escrito. En el pasado, el control de China sobre las exportaciones de productos refinados se ha implementado mediante cuotas de exportación formalizadas en documentos. Actualmente, no hay información pública que confirme si la NDRC planea emitir un documento escrito; la diferencia entre una orden verbal y una cuota formal en la práctica puede ser significativa.
La segunda cuestión es la fuente alternativa. La exportación de petróleo ruso en los últimos dos años ya se acerca a su límite máximo, y la expansión de la capacidad en África Occidental y Sudamérica requiere más tiempo. Aún no hay datos claros sobre si estas regiones podrán compensar la posible brecha en el suministro de petróleo del Medio Oriente.
El rumbo del conflicto es la variable principal. Si la situación se calma en unas semanas, la orden verbal podría ser solo una medida provisional, con un impacto limitado en el comercio. Pero si las rutas del Golfo Pérsico permanecen bloqueadas, el problema para China cambiará de “detener las exportaciones” a “mantener las importaciones”, y la escala de estos dos escenarios es completamente diferente. Actualmente, la información pública no es suficiente para determinar cuál de estos escenarios es más probable.