Peter Williams se declaró culpable de dos cargos por robo de secretos comerciales en el estado de Washington después de vender herramientas de ciberataque sensibles a un intermediario con vínculos con Rusia. El fiscal informó que el acusado recibió aproximadamente 1,26 millones de dólares en criptomonedas durante tres años, para luego gastar en bienes de lujo y realizar depósitos para comprar propiedades.
Según los registros del DoJ, Williams — ciudadano australiano y residente en Estados Unidos — vendió 8 componentes para explotar vulnerabilidades, incluyendo capacidades zero-day, desarrolladas para la comunidad de inteligencia estadounidense y compartidas en la alianza Five Eyes, que incluye a Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Los contratos también prometían pagos adicionales de hasta 4 millones de dólares.
El fiscal indicó que el daño a las empresas involucradas superó los 35 millones de dólares y que Williams continuó operando hasta julio de 2025, a pesar de saber que estaba siendo investigado por el FBI. El acusado enfrenta cargos por haber transferido criptomonedas a través de transacciones anónimas antes de convertirlas, gastando más de 715.000 dólares en viajes, autos de lujo, joyas y realizando un depósito de 1,5 millones de dólares para una propiedad en Washington.
La fiscalía propone una condena de 9 años de prisión, una indemnización mínima de 35 millones de dólares, una multa de 250.000 dólares y 3 años de libertad condicional. El caso se considera uno de los incidentes de seguridad nacional recientes que muestran cómo las criptomonedas cada vez más aparecen como medio de pago en transacciones relacionadas con espionaje y ciberataques.