
El Advance-Decline Index mide el número relativo de activos que suben frente a los que bajan en un periodo determinado.
Responde a la pregunta “cuántos activos suben y cuántos bajan” en el mismo intervalo, normalmente mediante dos métodos: ratio (número de activos en alza ÷ número de activos en baja) y diferencia (número de activos en alza − número de activos en baja). Un ratio superior a 1 o una diferencia positiva indica un movimiento generalizado al alza; por el contrario, un ratio inferior a 1 o una diferencia negativa señala descensos más amplios.
La selección de la muestra es clave. En cripto, las muestras habituales incluyen listados de exchanges, el top 100 por capitalización de mercado o sectores concretos, normalmente excluyendo stablecoins para evitar que estos activos casi no volátiles distorsionen el cálculo de la amplitud.
Permite distinguir entre “broad rallies” y “selective rallies”, lo que optimiza la asignación de la cartera y la gestión del riesgo.
Por ejemplo, si Bitcoin sube ligeramente pero el Advance-Decline Index está por debajo de 1, la mayoría de monedas sigue cayendo, lo que indica un “lead rally, no un broad rally”. Buscar altcoins en estos contextos implica mayor riesgo. Por el contrario, cuando el índice supera de forma continuada 1,5, la amplitud del mercado es sólida y la rotación sectorial resulta más sostenible.
El índice también anticipa cambios de fase en el mercado. En etapas finales de mercados alcistas, es frecuente ver nuevos máximos de precio con una amplitud debilitada: una “divergencia” que advierte a operadores a corto y medio plazo. Para quienes emplean grid trading o liquidity mining, monitorizar la amplitud ayuda a identificar “broad-based rallies”, reforzando la solidez de la estrategia.
El proceso central consiste en seleccionar la muestra, definir la ventana temporal y calcular el ratio o la diferencia.
Primero, selecciona la muestra: Top 100 por capitalización, Top 200 o principales listados de exchanges. Las muestras deben ser estables y excluir stablecoins y activos anclados para evitar distorsiones.
Segundo, elige la ventana temporal: lo habitual es “intradía”, “24 horas” o “semanal”. Cada opción resalta distintos aspectos: intradía para cambios de sentimiento, semanal para análisis de tendencia.
Tercero, métodos de cálculo: El método de ratio (alcistas ÷ bajistas) es intuitivo; el método de diferencia (alcistas − bajistas) se asemeja a un “recuento neto de votos”. Usar ambos proporciona una visión integral.
A veces se emplea una “AD Line”, que representa la suma acumulada diaria de diferencias en una línea para observar tendencias de amplitud a largo plazo. Como en un libro mayor, cada alza suma y cada baja resta. Una debilidad persistente en la AD Line suele indicar una fragmentación creciente del mercado.
Ofrece señales claras en mercados spot, rotaciones sectoriales y ciclos de sentimiento.
Los paneles de precios de los exchanges muestran los activos que más suben y bajan en 24 horas. Contar estos activos da el Advance-Decline Index diario. Por ejemplo, en la lista spot de Gate, 120 monedas al alza frente a 80 a la baja arrojan un ratio de 1,5, señalando ganancias generalizadas.
Durante la rotación sectorial, la amplitud suele mejorar antes que el precio. Por ejemplo, cuando los tokens de IA rotan hacia DeFi, la mayoría de tokens del sector pueden mostrar primero pequeñas subidas o estabilización, y después los líderes suben con fuerza. Que el índice pase de cerca de 1 a 1,3–1,6 es habitual en estas fases.
En periodos de movimientos laterales de las principales monedas, un índice sostenido por encima de 1,5 sugiere que el capital se diversifica hacia monedas de mediana y baja capitalización; por debajo de 0,8 indica un “broad retreat”, por lo que los operadores a corto plazo ajustan sus estrategias.
Empieza por definir la muestra y la metodología, y establece una rutina sencilla de observación.
Paso 1: Fija tu muestra, por ejemplo, “Top 100 por capitalización excluyendo stablecoins” o “listados principales de Gate”. Mantén la muestra constante para asegurar comparaciones fiables.
Paso 2: Elige la ventana temporal, normalmente 24 horas o 7 días. Usa 24 horas para el sentimiento intradía y 7 días para rotación sectorial y continuación de tendencia.
Paso 3: Calcula y registra: anota diariamente los alcistas y bajistas, luego calcula el ratio o la diferencia; opcionalmente, dibuja una AD Line (diferencias acumuladas) para seguir los cambios de amplitud a medio plazo.
Paso 4: Define umbrales de referencia. Por experiencia, ≥1,5 indica amplitud fuerte, ≤0,8 señala amplitud débil; las señales son más fiables si los valores se mantienen tres días. Los umbrales no son reglas fijas: ajústalos según la volatilidad.
Paso 5: Contrasta con tendencias de precio y volumen. Si Bitcoin o Ethereum suben con volumen creciente y el índice es ≥1,3, esto favorece “broad rallies”. Si los precios marcan nuevos máximos pero el índice es <1, hay que ser prudente ante el liderazgo limitado y posibles retrocesos.
Tres puntos clave:
Para analizar tendencias recientes, revisa todo 2025 para tener un contexto anual y el segundo semestre de 2025 para detectar cambios recientes. Interpreta los resultados en función de los criterios de tu muestra.
En el cuarto trimestre de 2025 (usando Top 200 por capitalización excluyendo stablecoins), los ratios diarios advance-decline oscilaron principalmente entre 0,9–1,1, lo que indica “fragmentación moderada”. En ciclos sectoriales alcistas, los ratios diarios ≥1,8 (“broad rally days”) fueron más frecuentes; en retrocesos, los ratios ≤0,7 (“broad selloff days”) también se agruparon.
En el segundo semestre de 2025, la “rotación narrativa” se aceleró y la volatilidad de la amplitud aumentó: los ratios diarios extremos (altos o bajos) aparecieron a menudo al inicio de la semana o en torno a eventos clave; la difusión sectorial se intensificó: algunas semanas registraron tanto días de amplitud fuerte (≥1,6) como débil (≤0,8).
Entre los factores subyacentes destacan: concentración temporal de capital con liderazgo fuerte pero sin continuidad; agrupaciones de nuevos tokens y narrativas que impulsan subidas pero carecen de durabilidad; y, en correcciones, la aversión al riesgo provoca caídas sincronizadas en la mayoría de activos, lo que genera bruscos cambios en la amplitud.
Si operas principalmente en spot, grafica la “distribución anual de amplitud” por semanas en 2025, marcando las veces que se alcanza ≥1,5 y ≤0,8 cada semana, y compáralo con las tendencias semanales de BTC y ETH. De cara a principios de 2026, sigue utilizando criterios consistentes para detectar el paso de la “norma de fragmentación” a la “recuperación de amplitud”.
El Advance-Decline Index registra los cambios en el número de activos/acciones que suben o bajan; los indicadores de volumen miden las cantidades negociadas o lotes intercambiados. El índice refleja la amplitud del mercado (cuántos activos están subiendo), mientras que el volumen indica la intensidad de negociación. Utilizados conjuntamente, ofrecen una visión más completa: un índice al alza con bajo volumen puede anticipar un impulso débil.
Un valor negativo indica que más activos bajan que suben, lo que evidencia una presión vendedora generalizada. Por ejemplo, durante grandes correcciones, cuando cerca del 70 % de las monedas caen y solo el 30 % suben, el índice será claramente negativo. Cuanto más negativo el valor, más pesimista es el mercado; esto puede suponer una oportunidad para estrategias contrarias, pero también una advertencia de mayor riesgo bajista.
Valores extremos en el índice suelen anticipar puntos de giro. Lecturas persistentemente elevadas mientras las ganancias globales se estancan sugieren una menor participación, lo que puede señalar un techo; por el contrario, lecturas muy negativas junto con la estabilización de monedas menores pueden indicar la formación de un suelo. Es clave observar divergencias entre el índice y el precio: cuanto mayor la divergencia, más probable es una reversión, aunque siempre deben consultarse otros indicadores.
Las herramientas de trading de Gate muestran rankings de ganancias y pérdidas, pero no ofrecen un Advance-Decline Index completo; plataformas profesionales como TradingView o Coingecko proporcionan datos más detallados. Antes de operar en Gate, consulta estas plataformas para conocer los valores del índice y la amplitud del mercado, y así reducir el riesgo de operar contra la tendencia predominante.
Sí, permite detectar la participación real durante consolidaciones. Si el índice se mantiene en un rango medio, alcistas y bajistas están equilibrados; si comienza a subir o bajar de forma clara, puede anticipar una ruptura. Frente a observar solo precios, el índice suele ofrecer señales tempranas de que la consolidación está terminando, facilitando el posicionamiento previo a los movimientos.


