Según BlockBeats, la inflación interanual de EE. UU. en el índice de precios al consumo alcanzó el 4,2% el 11 de junio, registrando el nivel más alto en tres años. Los precios de la energía se dispararon un 23,5% anual, con el aumento de los precios de la gasolina del 40,5%, que representó más del 60% del incremento mensual de la inflación.
El IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, solo subió un 0,2% mes a mes, quedando por debajo de las expectativas del mercado. Este enfriamiento de la inflación subyacente sugiere que los choques energéticos aún no se han extendido ampliamente a los servicios y al gasto del consumidor. Los datos llevaron a los mercados a replantear las expectativas sobre la política monetaria, y los traders se centran ahora en si la Reserva Federal adoptará una postura neutral a más firme en su próxima reunión, en lugar de subir las tasas de inmediato.