Según la revista Fortune, el presidente Trump expresó su pesar por que la participación del gobierno de EE. UU. en Intel fuera demasiado pequeña. En agosto del año pasado, la administración Trump convirtió aproximadamente 8,9 mil millones de dólares en subsidios de la Ley CHIPS en capital, adquiriendo cerca de 433 millones de acciones de Intel a 20,47 dólares por acción, por una participación del 9,9%. Solo 8 meses después, la tenencia se disparó a más de 50 mil millones de dólares en valor, generando ganancias no realizadas por más de 41 mil millones.
Las ganancias reflejan una intervención directa del gobierno para respaldar el negocio de Intel. The Wall Street Journal informó que Apple alcanzó un acuerdo preliminar con Intel para la fabricación de chips, rompiendo el dominio de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company. El secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, como gran accionista de Intel, se reunió repetidamente con el CEO de Apple, Tim Cook, durante el último año para fomentar pedidos a Intel. Mientras tanto, el auge de los chips de IA de Nvidia ha tensionado la capacidad de TSMC, lo que empuja a Apple a diversificar proveedores.