Según BlockBeats, el 13 de julio, el presidente de EE. UU., Trump, y el principal asesor del líder de Irán emitieron declaraciones duras sobre el Estrecho de Ormuz, con ambos negándose a ceder en el asunto. Trump dijo que EE. UU. se convertirá en el “guardián” y el “ángel guardián” del estrecho, afirmando que ahora Estados Unidos buscará el reembolso de los costes pasados y la compensación por el riesgo futuro. Añadió que EE. UU. controlará el estrecho y que “probablemente lo dominará” de cara al futuro. Trump también reveló que las dos partes celebraron ayer una reunión de 11 horas.
El principal asesor del líder de Irán respondió que ningún iraní acepta rendirse en el Estrecho de Ormuz, ya que hacerlo obligaría a la nación a pagar un “rescate” por el paso de sus barcos. Subrayó la importancia insustituible del estrecho desde los puntos de vista estratégico, de seguridad y económico, y afirmó que Irán no cederá en el asunto.