Según Jin10, el viceprimer ministro de Rusia, Novak, dijo el 23 de junio que, aunque la situación del mercado de combustibles es compleja, sigue siendo manejable, y que el país es capaz de afrontar los desafíos actuales. Rusia está considerando una prohibición de exportación de diésel.
Para aumentar el suministro de combustible, las autoridades han retrasado el mantenimiento de las refinerías, han incrementado la producción de las petroleras a niveles máximos y están reduciendo las reservas de combustible. Novak también anunció cambios fiscales propuestos destinados a mejorar la disponibilidad de combustible.