Esta semana, el CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, criticó la oposición del CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, al proyecto de ley propuesto Digital Asset Market Clarity Act, argumentando que la legislación busca brindar certeza regulatoria en lugar de debilitar los estándares de cumplimiento. Garlinghouse acusó a Dimon de tergiversar el proyecto de ley.
Garlinghouse sugirió que los grandes bancos podrían ver regulaciones cripto más claras como un desafío competitivo para sus flujos de ingresos establecidos, especialmente en pagos transfronterizos y servicios financieros digitales. Los comentarios ponen de relieve la tensión más amplia entre las finanzas tradicionales y la industria de las criptomonedas en torno a la regulación de activos digitales.