Durante el Foro Económico Internacional de San Petersburgo el 5 de junio, el presidente ruso Vladimir Putin rechazó la invitación del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky para mantener conversaciones cara a cara, afirmando que actualmente no hay necesidad de ese encuentro y reiterando que Rusia no detendrá las operaciones militares hasta lograr sus objetivos estratégicos.
Esta respuesta llegó después de que Zelensky publicara el día anterior una carta abierta en la que proponía conversaciones directas con Putin para encontrar formas de poner fin a la guerra, que ya entra en su quinto año. Zelensky sostuvo que los ciudadanos rusos están cansados del conflicto, con una inflación elevada y escasez de combustible, sugiriendo que la sociedad rusa estaba lista para la paz. En su respuesta, Putin criticó partes de la carta de Zelensky por considerarlas ofensivas y puso en duda el compromiso genuino del líder ucraniano con las negociaciones, diciendo: «Que trabajen primero los expertos y propongan soluciones concretas, luego nos reuniremos». Más tarde, Zelensky replicó y señaló que la respuesta de Putin demostró que el Kremlin no tiene intención de poner fin a la guerra.