De acuerdo con el secretario general de la OCDE, Matthias Cormann, la escalada de los conflictos en Oriente Medio representa un “doble golpe” para la economía global el 19 de mayo: frena el crecimiento y, al mismo tiempo, impulsa la inflación al alza. Esta dinámica coloca a los bancos centrales en una situación difícil, y podría obligarlos a mantener una política monetaria restrictiva incluso cuando el crecimiento económico se debilita, si se materializan efectos de segunda ronda sobre la inflación, como aumentos salariales.
La OCDE ya había señalado estos riesgos en su evaluación económica de mitad de año de marzo y planea actualizar su perspectiva económica global el 3 de junio. Los shocks en los precios de la energía y las preocupaciones por la inflación se han convertido en temas centrales de las reuniones recientes del G7 de finanzas y de bancos centrales, que inicialmente se centraron en cuestiones estructurales como los déficits fiscales de EE. UU.