Según fuentes israelíes, el 18 de junio, el primer ministro Netanyahu intenta influir en el acuerdo final con Irán aprovechando a figuras de los medios de la derecha y a senadores de EE. UU. pro-Israel para presionar a Trump.
Netanyahu se ha mantenido escéptico sobre las intenciones de Irán durante las negociaciones, sosteniendo que el país no llegará a un acuerdo y que Irán no se comprometerá de forma genuina con restricciones nucleares. El primer ministro utiliza personalidades de los medios como el presentador de podcasts Mark Levin para difundir su postura; Levin declaró el miércoles que el acuerdo “no tiene sentido”. Netanyahu también se apoya en senadores de EE. UU. pro-Israel para convencer a Trump. Sin embargo, incluso el senador republicano Graham, que anteriormente abogaba por medidas más estrictas contra Irán, ha cambiado su postura.