Según Financial Information News, casi 200 startups estadounidenses de Silicon Valley han instado conjuntamente al presidente Trump y a altos funcionarios del Gobierno a evitar una prohibición integral a las empresas estadounidenses para usar modelos de IA chinos de código abierto con pesos abiertos, alegando que estas restricciones podrían incrementar los costes de desarrollo y reforzar el dominio de mercado de OpenAI y Anthropic.
Las startups, organizadas a través de la recién creada Little Tech Association, advirtieron de que una prohibición amplia no impediría que los modelos chinos se expandieran a nivel global, pero sí obligaría a muchos desarrolladores de EE. UU., que dependen de alternativas chinas de bajo coste como Alibaba y Moonshot, a cambiarse por modelos estadounidenses más caros de código cerrado. El grupo propuso que, en su lugar, el Gobierno aplique salvaguardas específicas para la seguridad nacional, la propiedad intelectual y las aplicaciones militares.