El informe de Morgan Stanley, publicado el jueves (16 de julio), señala que el próximo cuello de botella crítico para el desarrollo de la inteligencia artificial ha pasado de la potencia de cómputo a la eficiencia de la memoria, marcando el fin de la carrera de la industria por la capacidad de procesamiento pura. El informe destaca que, mientras el ancho de banda de la memoria solo crece un 14% anual, la expansión de los tokens de IA supera las 320 veces, creando una brecha significativa de ancho de banda.
Los costos de la memoria están aumentando con fuerza: se espera que el gasto en memoria represente el 40% de la inversión de capital de los proveedores de servicios en la nube para 2027, frente al 12% en 2023. Morgan Stanley estima que el mercado emergente de tecnología de memoria (excluyendo HBM) alcanzará los 23 mil millones de dólares en 2030, frente a 1,2 mil millones de dólares en 2025, lo que indica un cambio importante hacia la innovación en la arquitectura de almacenamiento y recuperación de datos.