De acuerdo con la analista de Hana Securities, Lee Young-joo, el 25 de julio, la atención de los inversores a las inversiones en IA de los hiperescaladores está pasando de la escala del gasto de capital a la eficiencia en términos de productividad. La pregunta crítica ha cambiado de «cuánto se gastará» a «¿el dinero está generando rendimientos?».
Dos datos apuntan a un progreso. El Índice de gasto en tokens de LLM —que sigue el coste promedio para procesar un millón de tokens de inferencia— ha caído desde su pico de mayo-junio hasta niveles de marzo-abril, lo que refleja una optimización en la selección de modelos, los procesos de inferencia y la fijación de precios. Además, los ingresos relacionados con la IA han superado los costes de depreciación de los centros de datos operativos y de la infraestructura de semiconductores durante dos trimestres consecutivos, lo que indica que la infraestructura desplegada empieza a generar rendimientos suficientes como para justificar la inversión continuada.