De acuerdo con Korea Economic Daily, el KOSPI activó mecanismos de circuit breaker durante 10 sesiones consecutivas hasta el 24 de julio, con cinco suspensiones en el lado vendedor y cinco en el lado comprador, alternándose, lo que provocó oscilaciones extremas de precio. El índice cerró la semana en 6.690,62 puntos, con una caída del 1,91% semana a semana. La volatilidad se amplificó por ETF apalancados que apostaban por gigantes del sector de semiconductores como Samsung Electronics y SK Hynix. El sentimiento cambió después de los resultados de Alphabet del 23 de julio, que reafirmaron el aumento del gasto de capital para atender la creciente demanda de IA, aliviando las preocupaciones del mercado sobre un posible punto máximo del ciclo de chips.
Esta semana trae catalizadores críticos: los resultados de Meta (30 de julio), Microsoft (30 de julio) y Amazon (31 de julio), además de los de SK Hynix (29 de julio) y Samsung Electronics (30 de julio). Se espera que la reunión del FOMC de la Reserva Federal de EE. UU. del 28 al 29 de julio mantenga los tipos sin cambios. Los precios internacionales del petróleo se dispararon por encima de $100 por barril después de que los ataques de los hutíes a petroleros saudíes en el Mar Rojo reavivaran las preocupaciones sobre la inflación y los temores a una subida de tipos.