De acuerdo con la investigación de SK Securities publicada el 13 de julio, el índice KOSPI de Corea del Sur cayó un 7,57% la semana pasada hasta situarse en 7.475,94, entrando en una zona de mercado técnicamente debilitada, con caídas superiores al 20% desde los máximos recientes. El sector de hardware de TI fue el más afectado, con una caída del 18,7%. Las acciones de semiconductores cayeron un 9,1%, mientras que el S&P 500 de EE. UU. subió un 1,23% y el Nasdaq avanzó un 1,74%, lo que pone de manifiesto una divergencia entre los mercados coreano y estadounidense.
El analista de SK Securities Jo Jun-ki señaló que unos sólidos resultados de los semiconductores por sí solos no bastan para impulsar los precios de las acciones al alza. El sentimiento del mercado depende ahora de si las grandes tecnológicas globales pueden demostrar avances en la monetización de sus inversiones en IA, y los resultados de ASML y TSMC, previstos para el 15 y 16 de julio, actúan como catalizadores clave para la confianza de los inversores nacionales en semiconductores. El índice de volatilidad VKOSPI se mantiene elevado en 78,15, por lo que se requieren caídas adicionales para estabilizar el mercado.