De acuerdo con la Agencia de Servicios Financieros (FSA), Japón aprobó una enmienda regulatoria el 20 de mayo que permite que las stablecoins extranjeras elegibles operen como instrumentos de pago electrónicos legales, con entrada en vigor el 1 de junio de 2026. El marco reclasifica los tokens de tipo fideicomiso de criptoactivos especulativos a instrumentos de pago electrónicos extranjeros, excluyéndolos de la clasificación como valores bajo la Ley de Instrumentos Financieros y de Intercambio.
Las stablecoins extranjeras solo pueden entrar en el mercado a través de intermediarios financieros registrados y con licencia local. Los emisores deben contar con licencias extranjeras equivalentes, mantener reservas de colateral auditadas y estar sujetos a la supervisión regulatoria extranjera con intercambio directo de información con la FSA. Los intermediarios japoneses deben separar los activos de los clientes en estructuras de fideicomiso independientes y aplicar protocolos sólidos contra el lavado de dinero en el punto de intercambio.