Según Einfomax, el rendimiento de los bonos gubernamentales a 10 años de Japón se disparó hasta el 2,90% el 9 de julio, alcanzando su nivel más alto en aproximadamente 30 años desde septiembre de 1996. El aumento coincide con crecientes preocupaciones sobre la posible reversión de la operación de carry trade en yenes, ya que el Banco de Japón (BOJ) elevó su tasa de interés de referencia del 0,75% al 1,0% el mes pasado, ampliando la diferencia de tasas con Estados Unidos a más de 2,5 puntos porcentuales.
Los analistas advierten que una posición excesiva en yen débil podría desencadenar una liquidación rápida del carry trade si el yen se fortalece o si el BOJ indica nuevas subidas de tasas. El carry trade en yenes—pedir prestado yenes a interés bajo para invertir en activos en el extranjero con mayor rendimiento—ha sido una fuente importante de liquidez global durante casi 30 años. Una reversión brusca similar a la del cortocircuito del mercado coreano en agosto de 2024, cuando el KOSPI cayó un 8,8% en un solo día, sigue siendo un riesgo si la reversión del carry trade se acelera.