De acuerdo con The New York Times, el 23 de mayo Israel ha quedado significativamente marginado de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán tras el inicio del alto el fuego y las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán. En la actualidad, los funcionarios israelíes están en gran medida excluidos de las conversaciones y dependen de canales diplomáticos regionales y redes de inteligencia para reunir información.
El cambio representa un revés político para el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que antes se posicionó como «el líder israelí que mejor entiende a Trump» y afirmó que habla con el ex presidente estadounidense casi a diario. Los analistas señalan que esta menor coordinación en procesos diplomáticos clave debilita la influencia de Israel sobre la situación y podría afectar las perspectivas de reelección de Netanyahu este año.