Según BlockBeats, el fallecido líder supremo de Irán, el ayatolá Khamenei, fue enterrado en Mashhad el 9 de julio, con tres de sus hijos asistiendo al funeral. Sin embargo, el nuevo líder supremo, Mujtaba Khamenei, permaneció en la clandestinidad por riesgos de seguridad y no participó públicamente en ningún acto conmemorativo ni de entierro.
Mujtaba, que resultó herido en un ataque aéreo previo, sigue enfrentando amenazas de asesinato por parte de Israel. Las fuentes indican que en gran medida ha dejado de usar dispositivos electrónicos y que se comunica únicamente mediante reuniones presenciales o mensajeros para evitar exponer su ubicación. Mientras tanto, las divisiones internas en Irán sobre si perseguir negociaciones con Estados Unidos se están ampliando: los pragmáticos respaldan las conversaciones para aliviar las sanciones y los halcones se oponen a cualquier concesión a Estados Unidos.