De acuerdo con datos de seguimiento de Jin10, el 2 de junio, los Guardias Revolucionarios de Irán anunciaron operaciones de represalia contra objetivos de EE. UU. e Israel, utilizando misiles de crucero para atacar instalaciones. El ejército de EE. UU. afirmó que realizó ataques defensivos en centros de mando de drones iraníes e interceptó dos misiles iraníes disparados contra bases de EE. UU. en Kuwait. Israel amplió las operaciones militares en Líbano con el primer ministro Netanyahu prometiendo ataques contra objetivos en Beirut si los ataques de Hezbollah continúan.
En el Estrecho de Ormuz, el Mando Central de EE. UU. ordenó a 121 buques comerciales desviar su ruta y detuvo 5 embarcaciones al 1 de junio. Irán informó que más de 300 barcos no iraníes presentaron solicitudes para permisos de paso seguro, en su mayoría petroleros. Por separado, Irán suspendió negociaciones indirectas con EE. UU. a través de mediadores, mientras Trump señaló que las conversaciones avanzan con rapidez y anunció planes de alto el fuego entre Israel y Hezbollah a la espera de confirmación.