De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, publicado hoy 17 de julio, la organización que representa a aproximadamente 190 países miembros instó al Gobierno del Reino Unido a resistirse a aumentar el gasto público pese a presiones como el incremento de las facturas de energía del hogar y el envejecimiento de la población.
El FMI pidió un «enfoque prudente ante nuevas presiones fiscales» y recomendó que las medidas de apoyo a la energía permanezcan «estrechamente focalizadas, temporales y sin coste neto para el presupuesto», en lugar de subsidios universales. El fondo advirtió específicamente contra los topes generales de precios de la energía o los subsidios generalizados, señalando que son costosos y debilitan las señales de precios. La canciller británica Rachel Reeves respondió que el gobierno tiene «el plan económico adecuado para construir una Gran Bretaña más fuerte y segura», y señaló el respaldo del FMI a su estrategia fiscal.