Según el Fondo Monetario Internacional, el Banco de Inglaterra debería estar preparado para recortar las tasas de interés si fuera necesario. El FMI afirmó que la política monetaria debe mantenerse restrictiva para evitar que el aumento de los precios de la energía se extienda a la inflación subyacente y al crecimiento de los salarios. El incremento de los precios de la energía impulsará la inflación nominal este año mientras lastrará la producción económica, lo que complica la calibración de la política.
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