Según Bloomberg, HSBC elevó sus previsiones de fin de año para el dólar frente a la mayoría de las monedas asiáticas, citando expectativas de precios del petróleo más altos durante el segundo y el tercer trimestres. Los estrategas externos mencionaron la posible prolongación del estancamiento en las negociaciones con Irán y el aumento de los riesgos a la baja para el crecimiento económico como presiones adicionales sobre las divisas cíclicas asiáticas. Sin embargo, se espera que el yuan chino, el ringgit malasio, el dólar de Singapur y el dólar taiwanés sigan siendo más resistentes debido a factores de apoyo distintos.
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