Los mercados de bonos estadounidenses están muy divididos respecto a la política de la Reserva Federal, mientras que la postura contra la inflación del nuevo presidente Kevin Warsh reconfigura las expectativas de tipos. Los futuros de tipos muestran que los inversores apuestan por posibles subidas de tipos antes del otoño y más aumentos el próximo año; sin embargo, grandes gestores de activos, incluidos Citigroup y BofA Securities, predicen que la Fed podría finalmente mantener los tipos estables o recortarlos, citando la caída de los precios del petróleo, el enfriamiento del mercado laboral y la desaceleración del crecimiento económico.
El énfasis de Warsh en restaurar la credibilidad de la Fed en la lucha contra la inflación ya ha modificado la fijación de precios del mercado, con curvas de rendimiento aplanándose a medida que los tipos a corto plazo suben más rápido que los tipos a largo plazo. Citigroup pronostica que el próximo movimiento de la Fed podría ser un recorte de tipos de 25 puntos básicos ya en octubre, mientras que BofA ve margen para tres subidas más de 25 puntos básicos este año, lo que subraya la amplia divergencia entre las instituciones sobre la dirección de la política monetaria.