Según Jin10, la Administración Nacional de Control y Prevención de Enfermedades de China emitió una alerta de salud pública el 16 de julio, advirtiendo que los riesgos de brotes de enfermedades transmitidas por vectores han aumentado a medida que avanza el verano. La actividad de reproducción de mosquitos se ha intensificado y la movilidad humana ha crecido, lo que ha generado preocupación por brotes localizados de fiebre del dengue y del virus chikungunya en provincias del sur, con un riesgo más elevado de casos importados que podrían desencadenar transmisión local.
Las enfermedades infecciosas de las vías respiratorias a nivel nacional siguen presentando bajos niveles de circulación, aunque el rinovirus y el virus parainfluenza muestran una actividad moderada. La COVID-19 continúa con una prevalencia baja. Las recientes inundaciones en varias regiones han agravado los riesgos y podrían crear condiciones para la proliferación de enfermedades transmitidas por vectores y la propagación de enfermedades gastrointestinales en las zonas afectadas.