De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), una instalación central de almacenamiento de combustible nuclear gastado en Chornobyl, el 7 de junio, fue atacada con drones, lo que causó graves daños estructurales en partes del complejo, incluida una oficina del personal de la OIEA responsable de las salvaguardias nucleares. La agencia confirmó que los niveles de radiación en la instalación no mostraron anomalías después del ataque.
El director general de la OIEA, Rafael Grossi, afirmó que atacar las instalaciones de la zona de exclusión nuclear de Chornobyl es “jugar con fuego”, y subrayó que estos sucesos nunca deben ocurrir.