Cardano activó el hard fork Van Rossem el 18 de julio, alcanzando la versión 11 del protocolo con cero tiempo de inactividad. Se trata de la primera gran actualización de la red, ratificada íntegramente mediante la gobernanza comunitaria on-chain, sin que Input Output — la empresa de desarrollo fundacional de Cardano — dirigiera el proceso.
Los representantes delegados (DReps) aprobaron la actualización con un 77,63%, superando el umbral del 60%, mientras que los operadores de pools de staking la respaldaron con un 52,7%, superando el 51% requerido. El fork reduce los costes de ejecución de los contratos inteligentes Plutus y agrupa cinco mejoras técnicas, incluidas nuevas herramientas criptográficas y un requisito de seguridad para que cada stake pool use una clave criptográfica única.