Durante el período comprendido entre las 22:30 y las 22:45 UTC del 26 de julio de 2026, el BTC registró una leve subida: la rentabilidad fue de +0,39%, con un rango de precios de 65.202,4–65.494,4 USDT. La amplitud fue del 0,45%. En general, el movimiento se encuadra en un entorno de avance moderado, de baja volatilidad y bajo volumen de operaciones.
El principal motor de esta variación fue la suspensión consecutiva durante dos días del conflicto geopolítico entre EE. UU. e Irán. Trump pospuso los planes de intensificar las acciones contra Irán después de que se agotaran las existencias de misiles interceptores, e Irán también suspendió ataques dirigidos a aliados de Estados Unidos. La moderación marginal del riesgo geopolítico redujo la presión de “búsqueda de refugio”, brindando un respiro a los activos de riesgo —incluido el BTC—.
Al mismo tiempo, el presidente de la Reserva Federal, Warsh, destacó una postura de “tolerancia cero” frente a la inflación. Las probabilidades de una subida de tipos en julio se movieron con mayor volatilidad, aumentando la incertidumbre de política. Los rendimientos de los bonos del Tesoro llegaron a dispararse en un momento dado, pero el mercado mantuvo cierta confianza en la resiliencia de los criptoactivos. El precio del petróleo retrocedió desde máximos hasta $101,85 (−$3,06), y el oro registró una leve subida; como el BTC se beneficia del relato de “oro digital”, recibió soporte. No obstante, hay que tener en cuenta que esta alza está impulsada por la redistribución de capital existente: no se observa un crecimiento significativo de nuevos inversores, y el volumen de operaciones de la vela (candle) ronda apenas 87 BTC. El avance de precios carece de un empuje fuerte de capital.
Los datos del order book muestran que la relación entre la profundidad de compra y de venta es solo 0,16, con una clara ventaja de la venta. En 65.223,2 se formó un gran muro de órdenes de venta por 0,3866 BTC (68,1% de los 5 mejores niveles). La resistencia a corto plazo se concentra en la zona de $65.200–$65.250.
En cuanto a medias móviles, el precio es alcista frente a la línea diaria y la de 1 hora, pero es bajista frente a la media de 4 horas: la divergencia entre compradores y vendedores es evidente. El indicador ADX no muestra una tendencia clara.
Conviene prestar atención a si el conflicto entre EE. UU. e Irán vuelve a escalar, a la decisión de tipos de julio de la Reserva Federal y a los avances en las negociaciones del Estrecho de Ormuz. Como soporte a corto plazo para el BTC, conviene vigilar $64.650: una ruptura podría desencadenar ventas. Que el volumen pueda amplificarse será clave para evaluar la continuidad de este movimiento alcista.