De acuerdo con un documento de trabajo publicado por la Brookings Institution y economistas de la Reserva Federal el 15 de julio, las mejoras en productividad en inteligencia artificial en EE. UU. podrían reducir el déficit fiscal anual del aproximadamente 6 % del PIB al 2 %, con ahorros acumulados de cerca de 2,2 billones de dólares para 2036. Sin embargo, cinco vientos en contra —incluyendo una mayor esperanza de vida, cambios en la estructura de la base imponible, presiones en el mercado laboral, el aumento de los costos de endeudamiento y un mayor gasto en defensa— podrían compensar más de la mitad de esas ganancias, limitando la mejora fiscal real a unos 1 billón de dólares o menos.
La investigación también hace referencia a la revolución de internet de la década de 1990, que impulsó los mercados de acciones y la actividad económica, elevando los ingresos tributarios de EE. UU. en un 2,2 % del PIB y ayudando a reducir el déficit fiscal en un 60 % entre 1992 y 2002. No obstante, esas ganancias resultaron temporales, desapareciendo en el plazo de una década cuando estalló la burbuja tecnológica.