Según BlockBeats, el 11 de junio, la economía de los mineros de Bitcoin entró en una fase de presión notable, ya que tres métricas clave se debilitaron simultáneamente, aunque sin acercarse a los niveles de capitulación sistémica observados en 2018 y 2022.
El Puell Multiple (promedio móvil de 30 días) cayó a 0,74, bajando desde 0,83 al final de mayo, lo que refleja ingresos diarios de los mineros comprimidos. El indicador Puell bruto llegó a 0,58. Mientras tanto, el índice P2MR descendió a 80 desde un pico de 160 en 2025; ahora se encuentra en un “rango de valoración normalizado”. La presión por Capitulation del Minero se amplió hasta -21%, frente a -8% el 1 de junio, señalando un estrés minero acelerado. El analista Adler AM subrayó que el estado actual sigue en una “zona de presión”, pero no ha entrado en la “zona de capitulación”, y que el umbral crítico de 0,50 marca históricamente el cierre a gran escala de la minería.