De acuerdo con Hugging Face, el 16 de julio de 2026, su infraestructura de producción fue comprometida por un agente de IA autónomo que explotó dos vulnerabilidades de ejecución de código identificadas en un conjunto de datos malicioso. El agente escaló hasta el acceso a nivel de nodo, obtuvo credenciales de nube y de clúster, y se movió de forma lateral a través de varios clústeres internos, generando más de 17.000 acciones registradas. La empresa identificó accesos no autorizados a conjuntos de datos internos limitados y a credenciales de servicios, pero no encontró evidencia de manipulación de modelos públicos, datasets ni Spaces. Hugging Face involucró a especialistas externos en ciberseguridad y completó los pasos de remediación.
Durante el análisis forense, el equipo de seguridad de la empresa descubrió que las solicitudes a modelos fronterizos comerciales de Anthropic y OpenAI fueron bloqueadas por salvaguardas de seguridad al analizar cargas útiles reales de exploits y artefactos de mando y control. El equipo realizó su análisis utilizando GLM 5.2, un modelo de pesos abiertos implementado en la infraestructura interna, para mantener los datos sensibles dentro del entorno de la empresa.