Apple presentó una demanda contra OpenAI el 10 de julio ante un tribunal federal del norte de California, acusando a la empresa de solicitar a empleados de Apple que divulgaran información confidencial sobre productos, componentes, documentos de diseño y otros datos propietarios aún no lanzados, para respaldar los planes de desarrollo de hardware de OpenAI. Apple busca la detención inmediata de la conducta y la destrucción de todos los materiales implicados.
La demanda coincidió con una acalorada disputa pública entre Elon Musk y el CEO de OpenAI, Sam Altman, el 11 de julio, en la que Musk acusó a Altman de «llevar el fraude a un nuevo nivel» en relación con las prácticas comerciales de OpenAI hacia usuarios y clientes. Ambas acusaciones surgieron cuando OpenAI lanzó GPT-5.6 y Musk, a través de xAI, lanzó Grok 4.5 en la misma semana, con ambos modelos apuntando al mercado de los agentes de IA para gestionar tareas autónomas de varios pasos.