Según el informe posterior al incidente de Across Protocol, emitido el 25 de julio, los atacantes explotaron una vulnerabilidad en el software off-chain de Solana de Risk Labs el 17 de julio, falsificando 1.627 depósitos ficticios por un total de 41,7 millones de dólares. El relayer completó 581 pagos anticipados por un valor de 4,5 millones de dólares antes de detener los servicios de Solana; aproximadamente 500.000 dólares de los fondos de los atacantes permanecieron atrapados en el protocolo, lo que provocó una pérdida neta inferior a 4 millones.
Across recalcó que los fondos de los usuarios nunca estuvieron en riesgo. Todas las transferencias de usuarios se completaron o se reembolsaron completamente el mismo día, y todas las pérdidas se limitaron a las operaciones de relé de Risk Labs. No se explotaron contratos inteligentes. La vulnerabilidad existía únicamente en la base de código del relayer de Risk Labs, no en los contratos de Solana ni en los de EVM.