Afirmó que los proyectos débiles suelen ser expuestos en años intermedios, enmarcando el ciclo actual como un reinicio necesario para la clase de activos cripto en lugar de una anomalía. Según él, hay miles de tokens que carecen de demanda a largo plazo, ingresos o casos de uso viables, haciendo que su supervivencia dependa del impulso especulativo en lugar de los fundamentos.
Estos proyectos, argumenta, son los primeros en fallar cuando disminuye el apetito por el riesgo y la liquidez se vuelve más ajustada, condiciones que históricamente exponen debilidades estructurales. Desde ese punto de vista, el fracaso masivo es una característica del mercado en lugar de un error, sirviendo a un papel funcional en la asignación de capital. La reacción era de esperarse, ya que los detractores de Cowen lo acusaron de ser hipócrita y cuestionaron en qué se diferenciaba de los gurús que critica si también ofrecía orientación.
La respuesta de Cowen fue sencilla: la consistencia y el historial de rendimiento marcan la diferencia, especialmente a lo largo de múltiples ciclos de mercado. Asegura que ha pasado años aconsejando a las personas que eviten perseguir rotaciones especulativas y que desconfíen del hype de las altcoins, incluso cuando hacerlo era impopular. Hace una distinción entre fomentar el optimismo y promover la gestión del riesgo, ya sea que uno esté de acuerdo o no con sus conclusiones.
La pregunta importante aquí es cómo maneja el mercado el exceso, no si todas las altcoins son inútiles en términos absolutos. Debido a su barrera de emisión excepcionalmente baja, las criptomonedas fomentan la cantidad sobre la calidad, permitiendo que existan miles de proyectos con fricción mínima. Los mercados alcistas enmascaran este problema elevando todo de manera indiscriminada, ocultando la falta de diferenciación entre activos fuertes y débiles.
Por el contrario, los periodos bajistas y de ciclo medio obligan a diferenciar, forzando al capital a ser más selectivo. A medida que desaparecen los tokens marginales, el capital se concentra en activos con seguridad, liquidez y narrativas monetarias distintas que pueden persistir más allá de los ciclos especulativos.