#SummerCreationCamp


Todos están mirando a Nvidia. Yo estoy mirando estas tres empresas en su lugar.
Pregunta a la mayoría de los inversores qué empresa representa la revolución de la IA y probablemente escucharás una sola respuesta.
Nvidia.
Pero la próxima semana, creo que las empresas que podrían decirnos más sobre el futuro de la IA no son fabricantes de GPU: son fabricantes de memoria.
SK Hynix, Samsung Electronics y Kioxia están a punto de publicar sus resultados, y creo que sus previsiones podrían revelar algo de lo que el mercado ha estado debatiendo durante meses:
¿El auge de la IA sigue acelerándose o empieza a madurar?
Esa es una pregunta mucho más grande que saber si una sola empresa supera las estimaciones de resultados.
La IA no funciona solo con chips
Cada avance en IA empieza con poder de cómputo.
Pero el poder de cómputo es inútil sin memoria.
Cada chatbot, agente de IA, motor de recomendación, sistema autónomo y modelo en la nube mueve constantemente enormes cantidades de datos. Esos datos deben almacenarse, transferirse y procesarse a una velocidad increíble.
Ahí es donde HBM, DRAM y NAND se convierten en el motor oculto detrás de la inteligencia artificial.
Cuando crece la demanda de memoria, la IA se está expandiendo.
Cuando se frenan los pedidos de memoria, toda la industria empieza a hacerse preguntas difíciles.
Por eso estoy poniendo más atención en los fabricantes de memoria que en titulares de redes sociales.
Esta temporada de resultados no trata de ingresos
Los ingresos nos dicen lo que pasó.
Las previsiones nos dicen lo que pasará después.
Por eso las llamadas con la dirección pueden volverse más importantes que los estados financieros.
Quiero que la gerencia responda cuatro preguntas sencillas.
¿Las empresas de la nube siguen haciendo pedidos grandes de IA?
¿Los clientes están firmando acuerdos de suministro más largos?
¿Los precios de la memoria pueden mantenerse sólidos hasta 2027?
¿La demanda está creciendo más rápido que la nueva capacidad de producción?
Esas respuestas definirán la confianza de los inversores durante el resto del año.
¿Qué podría sorprender al mercado?
Todos esperan cifras sólidas.
Eso en realidad crea un riesgo diferente.
Si las expectativas se vuelven demasiado optimistas, incluso unos resultados excelentes pueden decepcionar a los inversores.
Esto ya lo hemos visto muchas veces.
Una empresa informa beneficios récord.
Aun así, la acción cae.
No porque el negocio sea débil.
Sino porque las expectativas eran incluso más altas.
Por eso las previsiones importan más que los titulares.
La historia más grande no es la IA: es la infraestructura
La gente a menudo piensa que la IA es una historia de software.
Yo creo que se está convirtiendo en una historia de infraestructura.
Cada nuevo modelo de IA exige centros de datos más grandes.
Centros de datos más grandes requieren memoria más avanzada.
Más memoria requiere una inversión de fabricación mayor.
Esa inversión crea oportunidades en semiconductores, redes, computación en la nube, sistemas de energía, tecnología de refrigeración e incluso automatización industrial.
Las empresas que construyen la base suelen beneficiarse mucho después de que se desvanece la emoción en torno a las nuevas aplicaciones de IA.
Tres señales que vigilaré
En lugar de centrarme solo en los resultados trimestrales, vigilaré tres indicadores.
Primero, si las empresas siguen hablando de escasez de suministro.
Segundo, si los clientes están aumentando sus compromisos de compra a largo plazo.
Tercero, si la dirección se mantiene lo suficientemente confiada como para expandir la producción pese a la incertidumbre económica.
Si las tres siguen siendo positivas, el ciclo de inversión en IA aún podría tener años de crecimiento por delante.
Mi perspectiva
Los mercados siempre persiguen la historia más emocionante.
Ahora mismo, eso es la inteligencia artificial.
Pero invertir con éxito no trata de seguir la emoción.
Se trata de encontrar los datos que confirman si la historia sigue siendo real.
Para mí, los resultados de la próxima semana no se tratan solo de SK Hynix, Samsung o Kioxia.
Se trata de responder una pregunta mucho más grande.
¿La revolución de la IA sigue consumiendo más hardware del que el mundo puede producir?
Si la respuesta es sí, esta industria aún podría estar en los capítulos iniciales de un ciclo de crecimiento mucho más amplio.
A veces, la señal más importante no proviene de la empresa que pone los titulares.
Proviene de las empresas que suministran en silencio la tecnología que hace posible que esos titulares ocurran.
#SKHynix #Samsung #Kioxia #GateSquare @Gate_Square @GateSquare
NVDA-5,04%
SKHY-7,42%
SKHYV-0,98%
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MrFlower_XingChen
#SummerCreationCamp
Todo el mundo está mirando a Nvidia. Yo estoy mirando estas tres empresas en su lugar.

Pregunta a la mayoría de los inversores qué compañía representa la revolución de la IA, y probablemente escucharás una respuesta.

Nvidia.

Pero la semana que viene, creo que las empresas que podrían decirnos más sobre el futuro de la IA no son fabricantes de GPU: son fabricantes de memoria.

SK Hynix, Samsung Electronics y Kioxia van a publicar resultados, y creo que sus previsiones pueden revelar algo que el mercado ha estado debatiendo durante meses:

¿El auge de la IA sigue acelerándose, o está empezando a madurar?

Esa es una pregunta mucho más grande que si una sola empresa supera las estimaciones de resultados.

La IA no funciona solo con chips

Cada avance en IA empieza con poder de cómputo.

Pero ese poder es inútil sin memoria.

Cada chatbot, agente de IA, motor de recomendaciones, sistema autónomo y modelo en la nube mueve constantemente enormes cantidades de datos. Esos datos deben almacenarse, transferirse y procesarse a una velocidad increíble.

Ahí es donde HBM, DRAM y NAND se convierten en el motor oculto detrás de la inteligencia artificial.

Cuando crece la demanda de memoria, la IA se expande.

Cuando las órdenes de memoria se frenan, toda la industria comienza a hacerse preguntas difíciles.

Por eso presto más atención a los fabricantes de memoria que a los titulares en redes sociales.

Esta temporada de resultados no va de ingresos

Los ingresos nos dicen lo que pasó.

Las previsiones nos dicen lo que ocurrirá después.

Por eso, las llamadas con la dirección podrían volverse más importantes que los estados financieros.

Quiero que la dirección responda cuatro preguntas simples.

¿Las empresas de la nube siguen realizando grandes pedidos de IA?

¿Los clientes están firmando acuerdos de suministro más largos?

¿Pueden sostenerse los precios de la memoria hasta 2027?

¿La demanda está creciendo más rápido que la nueva capacidad de producción?

Esas respuestas configurarán la confianza de los inversores durante el resto del año.

¿Qué podría sorprender al mercado?

Todo el mundo espera cifras fuertes.

Eso en realidad crea un riesgo distinto.

Si las expectativas se vuelven demasiado optimistas, incluso unos resultados excelentes pueden decepcionar a los inversores.

Ya hemos visto esto muchas veces.

Una empresa reporta beneficios récord.

Aun así, la acción cae.

No porque el negocio sea débil.

Sino porque las expectativas eran aún más altas.

Por eso, las previsiones importan más que los titulares.

La historia más grande no es IA: es infraestructura

La gente a menudo piensa que la IA es una historia de software.

Yo creo que se está convirtiendo en una historia de infraestructura.

Cada nuevo modelo de IA requiere centros de datos más grandes.

Los centros de datos más grandes requieren una memoria más avanzada.

Más memoria exige mayor inversión en fabricación.

Esa inversión crea oportunidades en semiconductores, redes, computación en la nube, sistemas eléctricos, tecnología de refrigeración e incluso automatización industrial.

Las empresas que construyen la base suelen beneficiarse mucho tiempo después de que se desvanece la emoción alrededor de las nuevas aplicaciones de IA.

Tres señales que vigilaré

En lugar de enfocarme solo en los resultados trimestrales, vigilaré tres indicadores.

Primero, si las empresas siguen hablando de escasez de suministro.

Segundo, si los clientes están aumentando compromisos de compra a largo plazo.

Tercero, si la dirección sigue siendo lo bastante confiada como para ampliar la producción pese a la incertidumbre económica.

Si las tres siguen siendo positivas, el ciclo de inversión en IA podría aún tener años de crecimiento por delante.

Mi perspectiva

Los mercados siempre persiguen la historia más emocionante.

Ahora mismo, esa es la inteligencia artificial.

Pero invertir con éxito no consiste en seguir la emoción.

Se trata de encontrar los datos que confirmen si la historia sigue siendo real.

Para mí, los resultados de la semana que viene no son solo sobre SK Hynix, Samsung o Kioxia.

Son sobre responder una pregunta mucho más grande:

¿La revolución de la IA sigue consumiendo más hardware del que el mundo puede producir?

Si la respuesta es sí, esta industria aún podría estar en los capítulos iniciales de un ciclo de crecimiento mucho más amplio.

A veces, la señal más importante no proviene de la empresa que hace los titulares.

Proviene de las empresas que suministran en silencio la tecnología que hace posibles esos titulares.

#SKHynix #Samsung #Kioxia #GateSquare @Gate_Square @GateSquare
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