Recientemente he descubierto que muchos principiantes, al aprender análisis técnico, todavía tienen una comprensión muy superficial de las velas japonesas, en realidad, dominar algunos métodos clave de análisis de patrones de velas puede mejorar significativamente la precisión en la lectura del mercado.



Nuestro mercado de acciones nacional ha utilizado velas japonesas desde que se inauguró en 1990, pero para ser honestos, después de tantos años, el estudio de las velas sigue basándose principalmente en copiar la teoría japonesa, mayormente en estadísticas dispersas de velas simples, dobles y múltiples, sin formar un marco de conocimiento verdaderamente sistemático y completo. Los indicadores y los gráficos de velas son herramientas imprescindibles en el trading, pero no hay que idolatrarlos demasiado; incluso las formaciones más clásicas y los indicadores más utilizados no garantizan una precisión del 100%, en la operación en vivo hay que ser flexible y adaptable, no seguir ciegamente las reglas.

El origen de los gráficos de velas japonesas se remonta al comercio de arroz en el período Edo en Japón, donde se usaban para seguir las fluctuaciones del precio del arroz, posteriormente se difundieron en el sudeste asiático y luego ingresaron al mercado de acciones. La razón de su popularidad es que son intuitivos y ofrecen una sensación tridimensional, permitiendo predecir con relativa precisión la dirección futura del mercado y también juzgar claramente la comparación de fuerzas entre compradores y vendedores. Las velas se dividen en velas alcistas y bajistas, con 24 tipos cada una; una vela con cuerpo más grande indica una fuerza más fuerte, y la longitud de las sombras refleja el resultado de la lucha entre compradores y vendedores.

Creo que lo más importante de dominar son estos 5 patrones comunes. La estrella de la mañana suele aparecer al final de una caída, formando en tres días una estructura de caída, luego contracción y finalmente rebote, lo cual indica un posible fondo. La estrella de la tarde es exactamente lo opuesto, aparece repentinamente en una tendencia alcista, siendo una advertencia clara de reversión, en ese momento hay que considerar tomar ganancias. El triple soldado rojo consiste en tres velas alcistas consecutivas, cada una cerrando en máximos, generalmente indica una tendencia alcista futura, pero también hay que combinarlo con el volumen para juzgar. Los tres cuervos representan lo contrario, en niveles altos, con tres velas bajistas en escalera, sugiriendo que el precio puede seguir bajando. El salto de cuervos con gap es más sutil, cuando en dos días consecutivos los compradores fallan en avanzar, es una señal de debilidad, y la probabilidad de una reversión en forma de isla aumenta claramente.

Estas combinaciones de patrones de velas parecen complejas, pero en realidad la lógica central es observar los cambios en la fuerza de las fuerzas alcistas y bajistas. Recomiendo a los principiantes que verifiquen repetidamente estos patrones en operaciones en vivo, combinándolos con volumen y otros indicadores, la precisión será mucho mayor. No se apresuren a hacer operaciones, primero desarrollen un ojo agudo y preciso.
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